Galápagos logra nueva sentencia por delito ambiental

• Residente de las islas que pretendía transportar al Ecuador continental más de 3 mil pepinos de mar, fue sentenciado a 3 años de prisión.

Después de dos días de audiencia, el Tribunal Séptimo de Garantías Penales, de la provincia del Guayas, sentenció al ciudadano Jonathan V., residente permanente de Galápagos, en calidad de autor, a tres años de prisión por tenencia y transporte de 3.712 pepinos de mar (181 libras), delito tipificado en el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal.

 

La Dirección del Parque Nacional Galápagos, del Ministerio del Ambiente, y la Fiscalía de Galápagos, representada por Ángel Quevedo, acusaron a Jonathan V., luego de que el 21 de enero de este año, en un control de carga y equipaje en el aeropuerto ecológico de Baltra, ejecutado por los guardaparques en conjunto con miembros de la Policía Nacional, se detectara tres cartones con pescado, pero que contenían ocultos gran cantidad de pepinos de mar en estado seco salado, que pretendían ser transportados por vía aérea hasta el Ecuador continental. El peritaje posterior confirmó que los pepinos retenidos son de la especie Isostichopus fuscus e Stichopus horrens.

 

El pepino de mar es una especie protegida dentro de la Reserva Marina de Galápagos y actualmente se encuentra en período de veda, esto como parte de los mecanismos implementados por la autoridad ambiental para conservar y proteger a estos especímenes, así como también su hábitat natural. Están dentro de la lista roja de especies en peligro de extinción de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organismo en el que el Estado ecuatoriano forma parte.

 

El Director del Parque Nacional Galápagos, Walter Bustos, manifestó que la autoridad ambiental mantendrá una política de cero tolerancias para los casos en donde se vulnere los derechos de la naturaleza y que los recursos naturales que generan los ecosistemas de Galápagos son para beneficio de toda la comunidad, de manera sostenible. “No es justo que hay un sector pesquero que sí respeta las vedas, mientras que otros individuos abusan y trafican con especies protegidas, por lo que los operativos de control continuarán”, dijo.

 

Durante la audiencia de juzgamiento, de forma unánime los tres miembros del Tribunal encontraron culpable al procesado, quien deberá cumplir su sentencia en el Centro de Reclusión de Personas Privadas de Libertad de Guayaquil.