Control de especies introducidas en San Cristóbal

Cabras y hormigas fueron eliminadas durante esta actividad que busca proteger sitios de alto valor ecológico.

Durante un  viaje de campo de tres días, un grupo de guardaparques de la Unidad Técnica Operativa San Cristóbal, de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, realizó control de especies introducidas, en el noreste de esta isla.

 

Sitios como Punta Pitt, hogar de las tres especies de piquero que existen en Galápagos, y la Galapaguera Natural, donde habitan libremente cientos de tortugas gigantes, fueron algunos de los lugares intervenidos por los guardaparques, que especialmente trabajaron en el control de hormigas introducidas y cabras ferales, altamente nocivas para los ecosistemas terrestres de Galápagos.

 

En Punta Pitt, se monitorearon y eliminaron 76 hormigueros en el área en donde anidan los piqueros patas rojas, cuyos huevos y polluelos podrían ser devorados por esta especie introducida si no es controlada adecuadamente. El producto de control implementado para esta especie es específico para este tipo de hormigas.  En la Galapaguera Natural, se eliminaron 31 cabras ferales a través de cacería, en la zona de anidación y hábitat de la tortuga Chelonoidis chatamensis, endémica de San Cristóbal.  Las cabras son voraces herbívoros que compiten por el alimento con las tortugas gigantes por lo que ocasionan el desplazamiento de los quelonios hacia otras áreas.

 

El objetivo de estas actividades de control es reducir e incluso erradicar las especies introducidas e invasivas de los ecosistemas de Galápagos, focalizando los esfuerzos sobre todo en áreas de alto valor ecológico.

 

La eliminación de las especies introducidas es uno de los programas más eficientes con los que cuenta la autoridad ambiental. Gracias a este trabajo se ha podido recuperar áreas que hace décadas estaban totalmente devastadas. Este, junto a otros proyectos ejecutados, ha permitido que Galápagos hoy sea considerado el archipiélago volcánico mejor conservado del mundo.