Reptiles, aves y mamíferos endémicos

Reptiles, aves y mamíferos endémicos y una gran variedad de plantas, son el principal atractivo de las islas Galápagos, además de la belleza paisajística y armónica convivencia entre el ser humano y la naturaleza. Pese a que Galápagos cuenta con más de 7 mil especies de plantas y animales nativos y endémicos en sus áreas protegidas, son mundialmente reconocidas por las tortugas terrestres gigantes, piqueros patas azules y rojas, albatros, cormoranes, iguanas marinas y terrestres, lobos marinos y tiburones martillo que son sus ilustres huéspedes. Reconocimientos Galápagos ha recibido un múltiples reconocimientos, como ser el primer Patrimonio Natural de la Humanidad, Reserva de Biósfera y Sitio Ramsar, los que además son instrumento normativos internacionales que tienen influencia en la gestión de las áreas protegidas. Convenio para la Protección del Patrimonio Mundial, de la Organización de las Naciones Unidas, para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cuyo objetivo es asegurar la identificación, protección, conservación, rehabilitación y transmisión a las generaciones futuras del patrimonio natural y cultural. El Parque Nacional Galápagos fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad, el 8 de septiembre de 1978, siendo uno de los pocos sitios que cumplen con todos los criterios establecidos por la organización para su inclusión en esta prestigiosa lista. Posteriormente, el 2 de diciembre de 2001, se anexó también la Reserva Marina de Galápagos. Programa Hombre y Biósfera, es una iniciativa de la UNESCO para la reconciliación de la conservación de la biodiversidad y los recursos biológicos con un uso sostenible. Los sitios denominados como Reservas de Biósfera, deben cumplir con 3 funciones básicas que son: conservación, desarrollo y logística. En la mayoría de reservas de biósfera existe un núcleo central protegido, rodeado por zonas intervenidas, en las que se desarrollan actividades humanas compatibles con la conservación. En Galápagos sucede lo contrario. Es el área protegida la que rodea el área en donde se desarrollan las actividades antrópicas. Esta condición es considerada por la autoridad ambiental para administrar las áreas protegidas. Convenio Ramsar, sobre humedales de importancia internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas, auspiciado por UNESCO. Este convenio reconoce que los humedales constituyen un recurso de gran valor ecológico, cultural, científico y recreativo cuya pérdida sería irreparable. Los humedales del sur de Isabela, conformados por playas, manglares, lagunas de agua salobres y aguas marinas someras de la bahía de Puerto Villamil, fueron reconocidos por la Secretaría de la Convención Ramsar, como Sitio de Importancia Internacional, el 17 de septiembre de 2002. Otros instrumentos: Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica (CBD), cuyo objetivo es la conservación y el uso racional de la diversidad biológica, así como participación equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos. Convenio sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestre (CITES), que busca regular el comercio internacional de determinadas especies. En Galápagos existen 37 especies incluidas en los 3 apéndices CITES: 7 en el apéndice I (especies muy amenazadas); 29 en el apéndice 2 (especies que podrían ser amenazadas en breve) y 1 en el apéndice 3 (incluidas por requerimiento de una parte). Convenio para la protección de la flora, fauna y bellezas escénicas de los países de América, que busca proteger y conservar en su medio ambiente los ejemplares de todas las especies de flora y fauna, indígenas de los países del continente. Protocolo para la Conservación y Administración de las Áreas Marinas y Costeras Protegidas del Pacífico Sudeste, cuyo objetivo es adoptar medidas apropiadas para proteger los ecosistemas marinos y costeros frágiles, vulnerables o de valor natural único y la flora y fauna amenazadas.