Parque Nacional

 

001 Punta Vicente Roca

Parque Nacional Galápagos

Fue creado bajo decreto ejecutivo N-17, del 4 de julio de 1959, por conmemorar el primer centenario de la publicación del libro “El Origen de las Especies” de Charles Darwin, quien inspiró su famosa teoría de la evolución por selección natural en base a las observaciones realizadas durante sus estadías en estas islas ecuatorianas.

El decreto ejecutivo consideraba el alto valor ecológico de este archipiélago, por lo que lo declara Parque Nacional, al 97% de la superficie terrestre, convirtiéndose además, en la primera área protegida del país. Esta norma declaró “parques nacionales de reserva de exclusivo dominio del Estado, para la preservación de la flora y fauna, las tierras que forman las islas del archipiélago de Colón o Galápagos, exceptuándose de dichas zonas de reserva las tierras poseídas a la fecha por los colonos del archipiélago y las que hubieran sido ya legalmente por el Estado”.

Para conocer más sobre la historia de esta área protegida, revisa el siguiente documento: Historia de la Dirección del Parque Nacional Galápagos.

El Parque Nacional Galápagos abarca aproximadamente 7.970 kilómetros cuadrados, lo que corresponde únicamente a su parte terrestre.

La belleza natural de las islas, la diversidad y singularidad de especies que alberga, su origen volcánico, su dinámica geológica con permanentes cambios y variedad de formaciones; el ser considerado un laboratorio vivo de procesos evolutivos aún en marcha, sumado a que dio cabida para el desarrollo de un gran número de especies tanto animales como vegetales que no existen en ningún otro lugar del mundo, convierten a Galápagos en un sitio muy singular y de importancia mundial para la herencia común de la humanidad.

En Galápagos, solo 5 islas tienen algún tipo de asentamiento humano que, por lo general, son las más grandes del archipiélago y que cuentan con recursos naturales que sustenten la vida y el desarrollo de las comunidades que alberga.

Santa Cruz, es la isla más central de archipiélago; esta cercanía con las demás islas pobladas, es lo que posiblemente han favorecido su desarrollo productivo, comercio y transporte. San Cristóbal es la capital de la provincia insular y concentra la mayoría de dependencias gubernamentales. Isabela es la isla más grande del archipiélago y una de las más diversas. Su población es relativamente pequeña pero en los últimos años ha desarrollado en gran medida el ecoturismo con participación local. Floreana, pese a ser la primera isla habitada de Galápagos, cuenta con una reducida población que no supera los 120 habitantes. Y Baltra, una isla árida que recibió durante la II Guerra Mundial una base aérea estadounidense. En la actualidad, esta isla pertenece al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, excepto una pequeña parte que está destinada para la operación de la base aérea Galápagos y la capitanía de Puerto.

Para mejorar el manejo de las áreas protegidas, la Dirección del Parque Nacional Galápagos implantó una zonificación para el ordenamiento territorial. Este proceso dinámico y adaptativo es una eficaz herramienta de planificación y de manejo, de modo que divide al parque nacional en función de su conservación y de su capacidad de sustentar ciertas actividades humanas.

De esta manera las 330 islas, islotes y rocas se las ha dividido en:

Zona de Protección Absoluta, que se refiere a áreas prístinas o casi prístinas, libres de impactos conocidos de origen humano;

Zona de Conservación y Restauración de Ecosistemas, son áreas que manifiestan cierto grado de alteración con presencia o no de organismos introducidos o impactos humanos.

Zona de Reducción de Impactos, constituyen las áreas periféricas del parque nacional con un importante grado de alteración, situadas en las zonas adyacentes a las áreas urbanas o agropecuarias.

La flora y fauna endémica y nativa únicas en el mundo, convierten a las islas Galápagos en un lugar excepcional. Más de 45 especies de aves endémicas, 42 de reptiles, 15 de mamíferos y 79 de peces, viven en Galápagos y conviven armónicamente con el ser humano. Las islas Galápagos también cuentan con una rica variedad de flora endémica, que alcanzan las 500 especies entre plantas vasculares, briofitas y algas.

Las especies más representativas del Parque Nacional Galápagos son las tortugas gigantes, las que le dan su nombre al archipiélago. Inicialmente existían 14 especies de tortugas, pero la depredación humana de la que fueron víctimas en el siglo XVIII por parte de piratas y balleneros, provocaron la extinción de 3 especies, y las constantes erupciones del volcán La Cumbre, en Fernandina acabó también con la especie de esta isla, de forma natural.

ESPECIES

La más reciente extinción y que causó consternación mundial fue la del emblemático Solitario George, único ejemplar de la especie Chelonoidis  abingdonii, de la isla Pinta, que murió por causas naturales dentro de su corral, en el Centro de Crianza de Tortugas Gigantes de la isla Santa Cruz, luego de 40 años de cautiverio.

El Solitario George representa la voluntad mundial por conservar las diferentes especies amenazadas. Desde su descubrimiento, en total soledad en la isla Pinta en 1971, el Estado ecuatoriano, a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos,  centró sus esfuerzos en conseguir su reproducción para salvaguardar su especie, esfuerzos que aún después de su muerte se mantienen.

El Parque Nacional Galápagos enfrenta algunos problemas que amenazan su protección y cuidado, entre esos la introducción voluntaria e involuntaria de especies exógenas a los frágiles ecosistemas, sin embargo, el trabajo sistemático y planificado que ha ejecutado el Estado ecuatoriano a través de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, ha permitido que hoy se mantengan en un buen estado el 95% de su flora y fauna originalmente registrada.